Parque de la Independencia

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Por Gerardo Ortega Rodríguez

El otero o colina donde según Leandro González Alcorta a mediados del siglo XVIII se asentaría la cabecera poblacional de Pinar del Río, la Loma de Cuní, como también fue llamada por los primitivos habitantes del lugar, aquellos que se asentaron primero a orillas del Guamá y luego huyendo de las crecidas del río se expandieron entre su cauce y el arroyo de la ciénaga; sería el emplazamiento de la plaza de armas (segunda plaza de armas) y el tercer centro histórico de la ciudad; allí se construiría la tercera iglesia, la cual tuvo su origen en una modesta parroquia que comenzó a construirse en 1749, se dio por concluida en 1764 y fue afectada gravemente por el terremoto de 1880, por lo que fue demolida.

Así se amplió la plaza frente a la casa de Gobierno y recordando su nombre original de Plaza de Armas que ya tenía desde 100 años atrás (desde 1787 aproximadamente) comenzó a ser llamado "Parque de la Plaza", primero, y luego "Plaza del Recreo", o "Parque del Recreo".

Ya era parque, entonces, cuando se desarrolla la Guerra por la Independencia; y al concluir la misma toma ese nombre: "Parque de la Independencia".

Veamos cómo fueron los hechos.

El 22 de noviembre de 1898 comienza la evacuación de la ciudad de Pinar del Río de las fuerzas españolas y de sus familias. No solamente el tren fue la vía utilizada, La Coloma fue testigo también de la salida de los españoles en su viaje hacia La Habana y, la ruta menos utilizada por considerarse peligrosa, fue la de caminos. El Coronel Español Juan M Pinillos no rindió oficialmente la plaza y el Gobernador Provincial Civil en aquel entonces, Antonio Andrés Rubio y Díaz Pimienta, no fue quien oficialmente aclamó la presencia de las tropas mambisas en la capital, sino el alcalde municipal, que en ese momento lo era Leopoldo Sánchez Canals.

El 28 de noviembre sería la recepción de los mambises, en el teatro que ese día dejaría de llamarse Lope de Vega para titularse Milanés, allí fue homenajeado el General Juan Lorente de la Rosa.

Y estos hechos influyeron en la propuesta que el ciudadano José González Curbelo presentó al Ayuntamiento el día 30 de noviembre de ese año 1898: "que se siembre en la Plaza del Recreo una palma rodeada de enverjado de hierro con una inscripción en que rece la fecha de entrada del General Juan Lorente de la Rosa al frente de los mambises en la ciudad de Pinar del Río".

Otras gestiones haría el amigo de José Martí, constituiría una comisión o "Club Palma de la Libertad", el cual sería presidido por la esposa de su amigo y vecino Antonio Andrés Rubio, la señora Estefanía Cañal, la cual presentó una nueva moción ante el Ayuntamiento el 23 de diciembre de ese año.

El concejal Alfredo Porta Rojas se hace eco de estas propuestas y a petición suya se acuerda que el 4 de enero de 1899 se siembre dicha palma y se cambie el nombre de "Parque del Recreo" por el de "Parque de la Independencia".

El Parque de la Independencia, a través de los años sufrió varias modificaciones, la primera versión acabada del mismo pertenece a 1917, aunque había variado ya su estructura, luego tendría otras dos modificaciones significativas hasta su constitución actual. Ahora, cuando por iniciativa de la "Casa Taller Pedro Pablo Oliva" se habla de un rescate patrimonial del mismo, soy del criterio que la versión a rescatar sería la de 1917... ello significaría devolver la glorieta de entonces, rescatar el arbolado desaparecido, sembrar nuevamente la Palma de la Libertad, solicitar la devolución de las farolas y reponer sus bancos de entonces, entre otras acciones. Supondría además, un estudio de los monumentos que en el Parque han existido, con el propósito de decidir su reubicación en él.

En cuanto a los monumentos o señalamientos significativos, además del enverjado y tarja correspondiente a la Palma de la Libertad, me gustaría abogar al menos por el Monumento a las Madres, del ya desaparecido Tiburcio Lorenzo y del cual se conserva al menos la escultura de la madre con el niño en brazos; y me gustaría resembrar junto al tronco de la Araucaria caída, un nuevo ejemplar, para recordar al profesor del Instituto que sembró aquella, el sabio cubano Juan Tomás Roig.

Y por supuesto, rescatar el Parque sería rescatar también su vida cultural y entre tantas cosas, rescatar las retretas, las cuales fueron incluso anteriores al Parque mismo y las que le dieron el nombre de "Recreo". Así se demuestra por informaciones de la época, una de las cuales leo en el periódico "El Eco de Vueltabajo" fechado el 19 de abril de 1877, donde un breve artículo refiere el acuerdo tomado por el Batallón de Voluntarios: "que la Banda de Músicos de ese Batallón ofreciera retretas los domingos en la plaza de armas" y textualmente se señala en la edición del 24 de mayo de ese año: "El pasado domingo, día 20, tuvo lugar en la Plaza de Armas la retreta anunciada para esa noche". También la Banda del Batallón de Valladolid, de la guarnición de Pinar del Río. a finales de 1896 y principios de 1897 ofrecieron hasta tres conciertos por semana en ese lugar ya conocido como Parque del Recreo según leemos... y más adelante la Banda del Regimiento #8 Rius Rivera sería la que desarrollaría tales retretas.